6 ene. 2010

Reflexiones en el tiempo, inconexas o no, yo que sé, no me importa.


Desde hace tiempo: no hay mejor manera de conseguir dejar de ser una misma que acallar las preocupaciones y frustraciones que tienes. Es entonces cuando la tristeza viene y se acomoda en todos tus rincones. Se concentra especialmente en los ojos, te roba el brillo de la ilusión y la esperanza. Te quieres cada día menos. No te sobra nada. Es más bien lo que sientes que te falta. Es algo de lo que no-no-no te atreves a hablar, un poco por respeto hacia otra persona, un poco por vergüenza, porque son cosas que a los demás sí les puede pasar pero a ti no. Por si ayudara pones una vela en el blog, una vela que te ilumine y no te haga olvidar quién eres a pesar de todo.

Hoy: aunque parece domingo, es miércoles. Un miércoles de Reyes en el que los niños y las niñas, una vez más, no juegan por las calles, ni pasean sus bicicletas; muchos andan atrapados en sus casas por sus maquinitas. Me decía mi sobrina: qué raro, los Reyes en tu casa sólo me pusieran dos regalos, en mi casa me pusieron siete y en la de mi abuela diez, creo, no me acuerdo... Mi sobrino nieto de tres años está triste porque le han regalado unas zapatillas de hombre araña y no consigue subir por las paredes... A mi hermana le trajeron unos zapatos que le aprietan los juanetes... A mí me regalaron un montón de cosas, las que más me gustaron: dos libros de Amélie Nothomb. Si algo me alegra, de verdad, no lo digo con segundas, es haber sido generosa, y haberme gastado toda la paga extra, contribuyendo así a incentivar la jodida economía. Mi cuñada, inconsolable. Cada uno y una por separado disimula lo suyo. Todos esperan que gaste bromas porque todos creemos que soy la graciosa de la familia, y las gasto, y nos reímos y mientras estemos juntos y nos riamos no pasa nada. Y comemos hasta por las cejas y hablamos de la dieta del tomate.

Ahora: no es mi mejor momento, lo sé. Deseo dormir, dormir, dormir. Despertar y que todo sea un mal sueño. Por fin acaban estas fiestas. Un año más, disimuladamente, he conseguido disfrutarlas. Estoy un pizco mejor. Escribir es terapéutico.

Mañana: mañana será otro día...

11 comentarios:

  1. Las fiestas estas traen esos sentimientos, y si no los traen, los acentúan. A mí me afectan, o más bien me afectaban, hasta que decidí vivirlas como el resto de los días del año, con la ventaja de que hay vacaciones y que lo que me gusta puedo hacerlo más y mejor.

    ¡Cuánto me gusta esa foto tuya mirando al mar!

    ResponderEliminar
  2. Cierto, mañana será otro día. Mientras tanto, yo te dejo un cálido abrazo.


    No sé por qué será pero yo también me veo reflejado.


    Un beso

    ResponderEliminar
  3. Creo que estamos hasta las narices de tanta fiestorra... pero bueno mañana será otro día, ya todo pasó.
    Empezar el año con ilusión.... que meses tenemos por delante para ir cayendo... así que de momento ALEGRÍA.
    Besos. Rosa.

    ResponderEliminar
  4. A mi me pasaba lo mismo hasta que, al igual que Candela, he dejado de celebrarlas a la manera tradicional. Este año las comencé a mediados de Noviembre a mi manera: poniendome morada a higos secos sin que me importaran las calorias. Todavía sigue la fiesta, la interior, aunque se acaben los higos y otras lindezas para el paladar. Cuando me sentía obligada por la familia hacia de tripas corazón, puestos a sufrir que fuera lo menos posible. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  5. Suerte que mañana siempre es otro día.

    ResponderEliminar
  6. Glora guapita... me da a mi que estas fechas nos pegan de manera parecida. Yo no he dado con la manera de cambiar el chip. Asignatura pendiente... besitos

    ResponderEliminar
  7. Aich, este post escuece un poco.

    Un beso

    ResponderEliminar
  8. preciosa Glora... mañana ya es hoy, hoy es sólo hoy y sólo importa el ahora. Cuánta tristeza llevas acumulada, mi niña... te llamo este finde por el placer de escuchar tu voz.

    Un beso intenso y lleno de ternura

    ResponderEliminar
  9. no son las fiestas... es algo por ahí que siempre está dolido... pero la generalidad va bien, dolorcito incluido.
    un beso

    ResponderEliminar
  10. Lena de mar: Solo por el hecho de poder dirigirte a una persona enviándole un beso intenso y lleno de ternura... yo estaría super-alegre...
    Y quienes aún no hemos llegado ni siquiera a ese nivel? o nos han dicho, es que yo... no soy así...
    Besos.

    ResponderEliminar
  11. Gloretta! Otra vez estoy aquí para mandarte un beso.

    ResponderEliminar