26 sept. 2009

Me siento como un disco duro que acaba de perder toda la información.

A pesar de estar ya trabajando, los días transcurren plácidamente.
La alarma del móvil suena a las siete. Hago los primeros arrumacos a la Mari. Paso por la habitación de P. al que despierto con un par de caricias (sólo un par, si acaricias mucho a un hijo adolescente siempre protesta).
Durante el día no paro. Hago lo que tengo que hacer, del disco duro no se borraron las obligaciones, pero lo hago todo sin prisas.
El instituto por la tarde es más paraíso que pecera, y el alumnado, no sé cómo se las apaña, me enseña algo cada día.
No, no todo es perfecto. Sigue latente el último brote de psoriasis que me dio allá  por marzo o abril del curso pasado. Y si sigue aquí, erre que erre, por algo será...
A pesar de lo "malo" (algo más habrá aunque ahora no me acuerde), no me canso de decir que soy una mujer afortunada que vive en una isla afortunada.
Sin proponérmelo, sin pensar en cuál será la hora adecuada, cada día llega el momento apropiado para darme el baño en el mar.
Del bañito, ¿qué decir?, no sé si me quedaré corta. Es bueno el durante y bueno el después. Es profunda la certeza de que hubo un antes, y profunda la conciencia del bien que me hace. Es genial, maravillosa,  la sorpresa que se repite una y otra vez: siempre, siempre, hay un  después mejor... y todo vivido a cámara lenta...

Como decía en el título del post, me siento como un disco duro que acaba de perder toda la información. El vacío asusta, pero en él están todas las posibilidades...

10 comentarios:

  1. Me ha gustado mucho eso del disco duro, me gustaría por un momento perder información :o)

    Un beso

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  2. Suena bonito ese día cualquiera, Glora. Lo del disco duro vacío se me ha figurado también como un cuaderno en blanco en donde se puede escribir cualquier cosa, lo que tú quieras. Un beso!

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  3. qué envidia más sana lo de tu baño, eso que conociéndome, seguro que aunque me lo propusiera y supiera lo bueno que era no haría un hábito diario... ainss

    besitos!

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  4. A mi también me apetecería perder información, borrar, si no todo, algo del disco duro pero no creo que sea tan fácil.
    Me ha gustado mucho.
    Besos.

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  5. Parece el típico caso de síndrome post-vacacional...por ponerle un nombre, que así parece menos grave, por lo de, mal de muchos...

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  6. Yo tengo otro disco duro, para no perder nada de información. Además, el original es sumergible. :P

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  7. yo también envidio mucho lo de tu baño diario en el mar. pero la envidia es un mal hábito, al fin y al cabo ¿qué me impide hacerlo sino yo pispa?
    (pero te lo envidio, y mucho)
    : )

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  8. Preciosa Glora, te leo y me admiro de tus progresos... un disco duro vacío es un disco duro por llenar de nuevo solamente con lo imprescindible, con lo que te haga feliz.

    Algún día (y a pesar de que el clima es más adverso en mi isla) conseguiré nadar todos los días en la madre mar... como tú.

    Enhorabuena por tu coherencia y por tu sabiduría.

    Un besazo y un abrazo inmensos de isla a isla (a repartir con la family perruna y humana)

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  9. Siempre que te leo me sumerge en un mar de calma como el que ahora tenemos en la isla.. las preocupaciones pasan por ti sin detenerse..siempre aprendiendo ... siempre sabiendo sacar el máximo partido de la isla..sí somos afortunadas¡¡

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  10. si es que, de vez en cuando, es bueno resetear el disco curo y, sobre todo, ponerle un buen antivirus (tu baño diario es el mejor).

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