3 ago. 2009

¡¡A. A., A. es cojonudo, como A. no hay ninguno!!

Estos días, en los que, desgraciadamente, se nombra tanto a la isla canaria de La Palma, me acuerdo mucho de Antonio.
Antonio, murió un año y pico después de conocernos. Era el tipo de persona que por más años que pasara o que viviera en otros lugares, seguía sintiéndose palmero. (Ahora que lo pienso, creo que es una característica común que poseen los que han nacido en la, merecida y bien llamada, Isla Bonita).
Fue todo el tiempo mi compañero preferido. El único capaz de ponerse tras la barra de un bar ajeno y preguntarme, con sonrisa de pillo, qué quería tomar, para, acto seguido, prepararme un cortado. ¡Menuda cara tenía!.
En una ocasión me habló del pino canario y de su capacidad para regenerarse incluso después de haberse quemado. Me explicó también cómo diferenciar unos pinos de otros según el número de acículas por vaina que tuvieran. Esta información, la relativa a las acículas, acabo de leerla en la wikipedia. Aquella vez no la aprendí porque cuando Antonio me cogía de la mano, no era capaz de escuchar sus palabras, ya que todo mi interés se centraba en el efecto que causaba su piel áspera y solitaria, en la mía, bastante más suave, y no menos deshabitada.
Coincidíamos en la avenida con nuestros perros. Nos íbamos al muelle viejo, paseábamos, reíamos, arreglábamos medio mundo cada vez.
Aunque siento mucha pena por su muerte, no puedo evitar sonreír mientras escribo este post. Te pasaría lo mismo a ti si le hubieras conocido.
Estos días me lo imagino, desde donde quiera que esté, animando y dando fuerzas a los que apagan el fuego.

12 comentarios:

  1. Glora, sin duda alguna existe gente especial que pasa por nuestras vidas.

    Un besito

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  2. Nunca deja de añorarse a la gente que pasó por nuestra vida y ya no está, y que había provocado cierta gracia en la nuestra.

    http://eriniacomounanuez.blogspot.com

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  3. qué bonito Glora, así me gusta a mi celebrar la vida de la gente que ha tocado la mía. Ojalá que pronto apaguen ese incendio y que no haya más, ¡por favor!

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  4. Anónimo3/8/09 22:21

    Glora, no nos conocemos, pero he dado contigo y debo decirte que mi chica es palmera, de la villa de Mazo, foco de todo este tinglado, ella trabajó en el parque nacional seis años antes de venirse a vivir conmigo ,y coincido en que esa "gente" es especial, tanto que al verla tan afligida estos días,...entiendo qué sientes... a mi se me saltan lagrimones...

    besetes
    escandinava

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  5. Ya lo dicen por ahí... es que los palmeros somos buena gente... y cuando sucede algo así se nos quema también un trocito de alma. Da igual donde resida... un palmero siempre querrá volver a La Palma.

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  6. :O (ahí va también mi soplido). En mi vida también hubo un Antonio especial.

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  7. El espíritu de Antonio está dentro de ti, Glora. Precioso homenaje...

    Basta ya de fuego en el bosque, me duele el alma.

    Abracitos volaos para toda la familia

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  8. Me hubiera encantado conocerle Glora. Qué pena los incendios forestales, me tocan de cerca y no sólo por mi trabajo, una lástima.

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  9. Cualquier ocasión es buena para recordar a alguien querido con una sonrisa, aunque sea por esta desgraciadísima circunstancia, que tiene a toda España pendiente de La Palma y sus 2.700 hectáreas calcinadas.

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  10. Precioso tributo a tu amigo. A la gente hay que recordarla por lo que fue en toda su vida, no en su último momento, y Antonio debió de ser un tipo genial. Feliz verano

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  11. Anónimo14/8/09 9:11

    Yo también me acuerdo mucho de mi Antonio, lo echo mucho de menos; te entiendo lo que sientes y creo que en general los Antonio's son gente muy especial desde que nacen. No hay un solo día en que yo deje de pensar en mi Antonio. Besos Glora.

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  12. preciosa Glora:
    te echo de menos!!!

    un abrazo volaooooooooo

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