26 jun. 2009

Amigas

M., su hijo, el mío y yo, quedamos desde hace tiempo los viernes por la tarde-noche. Normalmente cenamos perritos calientes con mostaza dulce, salsa de tomate y cebolla frita.
Al principio de cada encuentro nos reímos mucho, no sé cómo pero le encontramos la gracia a todo; con otras personas tengo presente el hueco que queda en la parte derecha de mi encía al reírme (hasta que en agosto mis implantes estén en condiciones de mantener dos coronas), con ella no.
Al rato las risas empiezan a distanciarse y nos ponemos al día, a contarnos, a hablar. Dice que no es verdad, pero es cierto, habla sin parar, igual que si lleváramos un año sin vernos. Lo mezcla todo, tan pronto me cuenta que se comió un bocadillo de mortadela que llora porque se le ha muerto un usuario, o que ríe porque se le escapó el hámster de la jaula.
Nuestros hijos, afortunadamente, ya no se llevan como un perro y un gato, así que nos olvidamos por completo de ellos, y ellos de nosotras.
Nos vamos a mi habitación y nos acostamos en la cama como dos adolescentes. Cada una elige al azar una carta del tarot zen de Osho, las interpretamos, lloramos, hablamos, nos reímos o callamos.
Si tengo bajo el omóplato derecho la dichosa contractura que no me deja respirar, en un pispás me la quita. Si le pregunto si quiere que le dé reiki, con la mirada me ruega que sí. Las dos tenemos manos mágicas.
Somos mujeres fuertes -me dice-. Sí ya lo creo, y lo digo en serio -le contesto-.
La miro... y me veo como en un espejo...

9 comentarios:

  1. Salud por la amistad.

    Un beso y feliz fin de semana!

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  2. Eres afortunada de encontrar a alguien cuando te miras al espejo. Ese espejo hay que limpiarlo y pulirlo cada día para que la AMISTAD no se empañe.

    Un abrazo

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  3. Eso es la amistad compartir esos pequeños detalles nimios y humildes y sentirte acompañada y reflejad.. besos

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  4. me has emocionado, Glora!!! en mi 40 cumpleaños me regalaron el libro de "pepitas de oro" de Osho y lo tengo como libro de cabecera, jajaja (combinándolo con Millenium III, claro). Tus manos son curativas, balsámicas, como toda tú. Qué ganas tengo de verteeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee... ojalá salga el plan B.

    He dicho!

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  5. "Somos mujeres fuertes", qué guapo, Glora, me ha llegado.

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  6. Bueno, eso suena a normalidad, y la normalidad es necesaria.

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  7. Ellos están ahí por rachas. Van y vienen. Ellas están y seguirán estando. Sin pedir nada a cambio.

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  8. Si es que no hay nada, pero nada, NADA, como la amistad entre mujeres.
    Brindo por ella, por la amistad, y por vosotras, y por todas las mujeres del mundo que se quieren se comprenden, se apoyan, se sostienen y , además, se convierten en espejos (del alma) para seguir creciendo.
    Un beso veraniego.

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