5 oct. 2008

(largo silencio ante el cuadro "creación de entradas")


Viene este silencio con la misma naturalidad con la que suben y bajan las mareas.

Existe. No porque no tenga nada que decir, ni con quién hablar, simplemente, porque a él le da la gana apropiarse de mí, sin más.

Es un silencio externo. Conmigo mantiene, mientras tanto, un monólogo interminable acribillando, casi constantemente, mi cabeza. Tal es así, que ya no caben en ella por lo que han ido resbalando hacia el hombro derecho. (Giro la cabeza, miro el hombro y los veo aquí como perros pegados). Intento obviarlos. Me concentro en cómo inspiro, en cómo doy cada paso cuando camino, hago el cristo en el mar, dejo que el sol me arda la cara...

Tú tranquilo silencio... jode cuanto quieras y aprovecha tu tiempo... tú también pasarás.


10 comentarios:

  1. espero no haberte dejado tan "despalabrada" yo!!! (que pretenciosa soy...) El silencio me parece bonito, como la soledad, si es buscado, claro... pero tu voz interior todavía te habla (parece ser) ¿por que no haces de ventrilocua?

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  2. Este silencio
    de mil palabras muertas
    me mata siempre.

    Un beso

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  3. Los momentos de silencio son necesarios, pero es cierto, también ellos pasan...

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  4. Efectivamente, Glora, todo pasa, incluso aquello en lo que desearíamos perpetuarnos.
    De todas formas, nunca viene mal una temporadita de silencio. Más del interno que del externo. Significaría que andamos en la consciencia, y no dejando que se nos acumulen las cargas sobre los hombros, a costa de tanto parloteo mental inútil.

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  5. Todo pasa, todo. No hay nada que no lo haga, con mayor o menor dolor, pero todo, y digo todo, acaba pasando.

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  6. Gracias a saber que todo pasa existe la esperanza.

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  7. Cuando pase el silencio, vendrá el sonido y la música.

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  8. Yo suelo caminar entre el silencio y la charla, siempre intentando que me sean de utilidad.Si como dices, tu silencio se ha aposentado sobre tu hombro, inclínalo un poco y deja que esos pensamientos que te entorpecen caigan y te liberen. un beso

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  9. Sin silencio habría una melodía interminable que, seguro, llegaría a abrumar.

    Silencio es consciencia. Cuando de verdad hay silencio, nuestra existencia particular se desvela mejor y nos permite dirigir, cual de orquesta conductor... la nuestra.

    saludo, y ánimo de escritora, para leerte más.

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  10. Me gusta el silencio. Me permite escuchar los sonidos chiquitos que el ruido hace perder.
    Como dice Ismael Serrano: "si se callase el ruido, oirías la lluvia caer..."

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