12 abr. 2008

...todo un poco más claro...

Empecé a ver mi casa oscura, las paredes mates, los objetos sin vida colocados por todas partes...
Desde hace unos días llevo gafas nuevas (una de esas que valen una mileurada, y que te permiten ver el mínimo detalle de cerca, de bastante lejos y de media distancia).
Con ellas puestas, he observado que nada es como yo lo percibía...
...entonces he pensado en qué bueno sería poder comprar un aparato que nos permitiera observar si vivimos al 100%, uno que saltara una alarma si sobrevivimos engañándonos a nosotras mismas, que nos amenazara con explotar si no disfrutamos del presente o nos indicara cuándo, cuánto experimentar...
Ya, ya sé que el aparato está dentro de nosotras...
... busco el mío... lo encuentro... lo disfruto... lo pierdo... y vuelta a empezar...

11 comentarios:

  1. A nosotros hoy nos hace falta un aparato de esos pero super grande, o mejor dicho, buscarlo inténsamente dentro de nosotros.
    Espero que lo encontremos pronto entre tanta niebla.
    Un beso de los dos.

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  2. ¿Qué mejor aparato que una misma? Con entreno, todo se consigue.

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  3. Uy, si descubres ese aparato dímelo que me lo compro. un beso

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  4. !Qué rico esa cortina que se cae de repente¡¿Son las gafas o es tu nueva mirada? Estamos en época de florecimiento en la naturaleza y dentro de nosotros mismos,aceptar nuevos cambios internos nos cuesta mucho y a veces los cubrimos. ¡¡Démonos el placer de vernos como somos, sin cristales empañados por los roces de la vida!! Un abrazo fuerte de nube.

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  5. Así es la vida, un continuo "Begin the begine", un constante cambiar la mirada. Y, menos mal, eso significa que evolucionamos, ¿no?
    Seguro que estás fantástica con esas gafas nuevas carisísimas, aparte de verlo todo de otro color.

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  6. es verdad, todo lo vemos desde unas gafas instaladas en el cerebro: esto feo, aquello malo, lo de allá mejor, no sé qué oscuro, no sé qué claro... y así. El refranero lo explica mejor que yo.

    ...y ahora que lo dices, me tengo que revisar las mías que creo que me quedan pequeñas... y las mentales también. Para las primeras iré al oculista, claro, él es el experto pero para las otras, para las otras iré a la playa o volveré a encontrarme con amigas que hacía mucho que no veía para recordar de qué color son algunas cosas...

    Besos!

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  7. Uys! Ten cuidado que yo compré unas gafas de esas en octubre, es más, fueron dos (oferta 2x1) en un color azul precioso unas y las otras en verde oscuro. Las azules me molestan como quiera que las ponga (me aprieta la patilla, las pestañas se rozan con el cristal...) y lo peor: ni siquiera veo mejor.
    Mal vamos cuando ni cambiando de cristales mejoramos la visión...

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  8. Cuando operaron a mi madre de cataratas, dijo que qué horror, que al curarse veía demasiado, jajajajaa, ella prefería no ver ciertas cosas. Así es la vida, tú quieres verlo todo y afrontarlo y otra gente prefiere ignorar la realidad.

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  9. me gustaría tener ese aparato. aunque yo creo que exprimo mi vida casi al 100% jajajajaja

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  10. Hola, soy nueva por aqui... Has descrito perfectamente la sensación q tuve, hace poco, con gafas q nunca habia tenido... De todas formas, creo q no hace falta aparato, simplemente tenemos que cambiar el chip, tenemos que vivir nuestro dia a dia como si fuera el ultimo y siempre en positivo.
    Saludos, seguire leyendote...

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  11. Es cierto todo es del color del cristal por el que se mire....El corazón,el alma, son nuestras lentes.Besitos

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