12 feb. 2008

Una brújula de mierda!

Tengo una brújula como llavero -de esas que regalan cuando compras una botella de ron o un detergente-, y con la que, por más que lo intento, no puedo encontrar mi norte perdido.

Mi llavero tiene un montón de llaves. Cada una representa una carga… una responsabilidad. Llevo la de trabajar con adolescentes, la mayoría desmotivados… la de llenar la nevera y la cesta de la fruta … la de traerme más trabajo para casa… la de cambiar los bombillos que se funden… la de pagar las facturas… la de sentirme culpable por no tener tiempo o más sonrisas que dedicar… la de decir: ¡que sí, claro que sí!, o la de soplarme: joder Glora, tampoco es para tanto, lo que haces tampoco está tan fuera de lo normal (de lo normal que hacen otras que también son madres, novias, amigas, profesoras, compañeras, hermanas…).

Estoy cansada.
Acumulo insatisfacciones que no me caben, y por simple supervivencia, las vomito…

Echo de menos tener tiempo para mí. Tiempo de verdad, no los pocos minutos de la noche, sino TIEMPO para pensar, leer sin interrupciones, bañarme con sales, prepararme una ensalada con los ingredientes que sólo me gustan a mí o llorar sin que nadie se preocupe o me pregunte que qué me pasa.


10 comentarios:

  1. Iba a decirte que la tiraras al mar, pero casi mejor, déjala "olvidada" en algún rinconcillo de tu instituto, ya verás como alguien la encuentra y le sirve.
    Y, cuanto antes, regálate ese tiempo, que ya va siendo hora.
    Besinos removidos.

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  2. Buena tarde Glora... Y olvida, si quieres, la brújula esa. En tí, seguro, está la mejor carta de navejación que imaginarse pueda, y la mejor brújula.

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  3. Encontrarás el tiempo, o la forma de tener ese tiempo que tanto ansías tener, mientras tanto te dejo un abrazo para que te envuelva 1 minuto mientras descansas. un besito y anímate.

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  4. mira, te ofrezco un finde en esta isla maravillosa, verde, verdísima como jamás la volverás a ver, una playa larguísima que ya conoces y todo el tiempo que quieras: sola o acompañada; venga, vente que no voy a preguntarte qué te pasa.

    Besos.

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  5. Ay, Glora,no tienes ni idea de lo bien que te ocmprendo, es más, ahora mismo me sentaría contigo, pondríamos una buena infusión y lloraría un tiempo con la tranquilidad de saber que tú lo entiendes. y si encuentras el norte y te vienes por aquí, hago yo las infusiones.

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  6. Menos mal que sé en que tecla está cada letra, y puedo escribir aunque se me llenen los ojos de lágrimas...
    Muchas gracias Mármara, Benito, Pauline, Morgana, Marcela, muchas gracias! Gracias por ser tan buena gente!
    Cierro los ojos y los abrazo a tod@s!
    Ya pronto se me pasa...

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  7. Son temporadas. El tiempo se encuentra entre el tiempo. No desprecies los minutos que puedas robarle al día. Si sabes hacerlo, los convertirás en horas. Y el llavero... en un cajón durante un rato.

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  8. Estas navidades mi madre se empeñó en que quería una brújula por el día de reyes. Por mucho que insistí en saber para qué diantres la quería, no hubo forma; de modo que se la regalé. Al abrir los regalos, me dijo que no era para ella, sino para mi, para que no perdiera el norte y por mucho que hubiera marejada siempre supiera volver a casa. Se me salieron lagrimones como chorizos de Teror...
    Lo importante, creo, es tener un lugar donde uno se sienta a gusto. En casa. Desconectar. Y dejarse llevar.
    Un abrazo.

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  9. no te acerques al polo, allí sabes que las brújulas se vuelven locas..acércate al trópico alejándote de los tópicos, allí hace mas calorcito

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  10. Glora preciosa, todas las responsabilidades tienen su otra cara de la moneda, las satisfacciones. A veces pesan más unas, a veces otras...

    y cuando son las primeras las que agobian, todo se ve oscuro. Eres una mujer valiente que se atreve a profundizar, a entusiasmarse con todo lo que haces, ya verás como todo despacio se recompone, ya verás...

    Aquí me tienes para leerte y para sentarme a tu lado sin preguntar.

    Te mando un abrazo salino balsámico.

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