22 dic. 2007

moderación de comentarios

En mi pueblo en las puertas de la calle se hacía un pequeño orificio. A través de él, se pasaba un cordón que se ataba a la cerradura. Con un ligero tirón se abría automáticamente la puerta. Si el cordón no colgaba hacia el exterior, se entendía que la dueña (las casas eran siempre de las mujeres) no estaba o no estaba para nadie.

Recuerdo cómo entraban las vecinas a la casa de mi madre. Ya en el zaguán, canturreaban su nombre.   Mi madre con un "pasa pacá" las dirigía hacia la cocina. A veces, a lo lejos, oíamos pregonar: "compro cueros de baifo, compro cueros de baifo..." o "vendo 'toballas' a dos pesetas, vendo 'toballas' a dos pesetas...", y entonces mi madre me decía que metiera para adentro el cordón .

Estos días he metido pa' dentro, -que se dice en mi pueblo-, el cordón de mi casa-blog. He moderado los comentarios. La libertad de expresión, sí, muy bien, estupendo, muy bonito, de las mejores cosas que tenemos, pero... últimamente alguien viene por mi blog a comprar cueros de baifo,  y no me apetece nada...


9 comentarios:

  1. Yo tambien recuerdo que en casa de la abuela todo el mundo entraba de la misma manera.
    Yo entro hoy en tu casa ( espero que me abras la puerta ya que no veo el cordón) para desearte felices fiestas y que el año nuevo te traiga alegría y muchas cosas buenas.
    Un fuerte abrazo Navideño

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  2. Por supuestísimo que sí Nerim, mi casa tiene todas las puertas abiertas para ti...
    Yo también te deseo todo, todo lo mejor!

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  3. Hola, Glora, como no hay cordón, llamo al timbre, que está muy bien también. En casa de mi abuela también había cordón, pero sólo habría la parte de arriba de la puerta, no daba total acceso a la casa, jajajjaaa, mi abuela tenía ya una especie de casa en la que moderaba los comentarios. me parece estupendo que haya condiciones para entrar en nuestras vidas. Un beso.

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  4. Jo! mi comentario anterior no entró??
    Besos!

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  5. coño, qué falta de ortografía tuve, horroooooooooor.

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  6. Ja,ja,ja,... ci no lo dises no mentero... hes berdad, as cometio una farta de hortografia... inperdonavle, marcela, inperdonavle!!!!

    un habraso fortisimo!

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  7. Creo tener un vago recuerdo del asunto de los cordones en algunos pueblos, pero no tengo consciencia de si lo he visto en alguna peli o en la realidad. Al ir leyendo tu post, he visto con claridad el color de esas puertas, y el agujero por donde cuelga el cordón. Me gustaría tener más memoria.

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  8. Qué imagen tan entrañable, la del cordón en la puerta. Como siempre viví en una ciudad nunca tuve la oportunidad de practicarlo, pero cortejé cinco años con un muchacho que tenía una casa en una aldea, muy cerca de Cangas de Onís, y allí si se usaba el cordón.
    Me parece fantástico lo de la moderación de los comentarios. No todo vale en aras de la libertad de expresión.

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