12 dic. 2007

Sin título... sin nombre...



El día amanece zorro y polvoriento.

Con los prismáticos de última generación, desde mi cómoda y cara terraza, desde la tranquilidad de saber a mis hijos sanos y calentitos, desde la seguridad de tener trabajo fijo..., busco la pequeña embarcación en el mar.

No puedo verla, pero me temo que pronto empezaré a escuchar las sirenas...

Es sólo cuestión de suerte, -pienso, mientras tomo primero el zumo de naranja y después el café-. Afortunadamente nací unos pocos kilómetros más acá, en esta isla redonda...

¿Conseguirás llegar? ¿Serás libre? ¿Encontraré tus ropas y zapatos mojados entre los matorrales de la carretera? ¿Conseguirás esconderte hasta que llegue la noche? ¿Y luego qué?...

Ya escucho las sirenas... la policía, las ambulancias ya están en camino.

7 comentarios:

  1. qué duro, Glora, qué duro. Qué duro para ellos, por supuesto! Pero qué duro es para nosotros también. Todos los días oteando, todos los días esperando no naufraguen, todos los días, todos los días, todos los días...

    Fuga de humanidad que pasa todos los días por delante de tu casa. Y de la mía. Y de la de todos.

    Y nadie hace nada.

    Cada vez puedo menos. Cada vez lloro más. Y nadie hace nada!

    Un abrazo fuerte.

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  2. Excelente y periodístico post Glora. Bien aprovechada la oportunidad de ese balcón tuyo sobre el mar que es vía desde la tierra de la miseria a la de la 'abundancia'... Vía triste de muerte que, aún así, por lo mucho que se usa, bien parece que no sea tan triste o, cuando menos, más esperanzas guarde, que la tierra de origen de esas personas que, al otro lado, dejan familias y hogar... y en medio, muchas veces, la vida.

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  3. lo has contado de tal modo que me he estremecido. qué pena, joder.

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  4. lo has contado de tal modo que me he estremecido. qué pena, joder.

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  5. Bueno, yo creo que hablar de un tema delicado no hace a lo que se escribe algo bello. La entrada no me gusto mucho, porque podrían meterse muchas más sensaciones que se obvian, claro está, sin desmerecer el escribir que el que lo hace merece siempre un halago, en mi opinión. Saludos

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  6. pues a mí me ha encantado, tanta sensibilidad, tu prosa poética mezclada con un tema desgarrador. Tantos hombres y mujeres que salen de la miseria buscando una vida mejor y encuentran su sepultura en la mar... que triste, que inhumano final para un sueño.

    Este tema me sobrecoge... he trabajado 7 años de mi vida profesional con inmigrantes y he aprendido mucho... y lo que me queda.

    Gracias, Glora, por recordarnos lo que es importante.

    Te mando un beso enorme y cálido

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  7. El mundo vive en el desequilibrio y lo has expresado genial. Me he sentido también mirando por unos prismáticos, viendo lo que hacemos desde esta sociedad occidental y rica. gracias por tu post, un gusto leerte, como siempre.

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