12 ago. 2007

Tarde de cine

Esta tarde mi hijo me ha cambiado ir a la playa por ir al cine a ver a los cuatro fantásticos. Estaba tan cansada que nada más acomodarme en el sillón me he dormido. He soñado que estaba en los escalones de la avenida tomando el sol. Durante un buen rato, en el sueño, estuve preocupada porque había un poco de oleaje y Morgan, (Morgan Freeman, con quién yo había ido a la playa), no paraba de nadar hacia las boyas que están allá lejos, cerquita del muelle. Por un momento creí que iba a desmayarme por el calor, ¡y aquel jodido, que no salía del agua a cuidar de las mochilas para que yo me refrescara! Entonces, como si me hubiera escuchado, dio la vuelta y nadó hasta tan cerca de la orilla que, a puntito estuvo de encallarse en las piedras. Venía caminando hacia mí, viejito, pero erguido, guapo, guapísimo, y sonriente. La gente, aunque estaba acostumbrada a verlo en esta playa, lo miraba, porque, ¡joder, Morgan Freeman es Morgan Freeman, y no es cualquier tío saliendo del agua! Estábamos empezando a hablar sobre qué preparar para almorzar, cuando mi hijo me hizo no sé qué pregunta… y me devolvió al asiento 8 de la fila 16,… a las palomitas, al móvil del señor de atrás que no paraba de sonar, a los niños que piden ir al baño, a los ruiditos de la pajita en la cola…

…¡Y yo sin comerme una rosca!

4 comentarios:

  1. Jajaja. Glora.

    ... qué te puedo decir? jajaja. Quizás es que las rosca... mejor despierta, no sé.

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  2. Jo, y que rabia da cuando a una le despiertan en lo mejor del sueño, verdad? y más así, de sopetón, de frente y sin anestesia.
    Un abrazo
    Nerim

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  3. Hola Glora,

    siento tu despertar, a veces es bueno soñar.

    Un abrazo, cuidate.

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  4. ¿un café rico rico para hacer el despertar más llevadero? Me has hecho recordar todas las tardes de cine de domingo que pasé hace años...un beso

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