14 ago. 2007

¿Nuez moscada o canela?

Llevo todo el día con una sensación extraña en el cuerpo, a la que no sé cómo llamar. Es como cuando intentas reconocer los ingredientes que lleva una comida que pruebas por primera vez, y no consigues averiguar a qué te sabe, por más que frotas y frotas la lengua contra el paladar.

He despertado justo a las seis y diez minutos, hora en la que me imagino que él estará pasando por la autopista, a la altura de la salida hacia mi casa, camino del trabajo. Imagino también, que me despierta el que él me está echando de menos justo en ese momento... Una chorrada, ya lo sé, pero lo imagino.

A mi hija no le gusta el pescado y como no está, lo hago todos los días. Al niño sí le gusta, aunque le tenga pena a las cabezas y miedo a las espinas.

Hoy he preparado ensalada, (que no hemos tocado), y he frito siete pescaditos medianos que mi sobrino pescó hace unos días en el muelle nuevo, donde todavía no ha entrado más que un barco. Antes de freírlos preparo la casa. Abro las puertas de la terraza para que entre el aire que huele a mar y las ventanas de atrás y las de los lados para que los olores de la fritura se repartan por toda la playa.

Me siento a la mesa y voy mondando el pescado y poniendo cachitos pequeños en el plato de mi hijo, cachitos que él se come como si fuera mi pollito. Lo acompañamos con trocitos de pan y agua fresca.

He fregado los platos. Al subir el brazo para colocarlos, el agua que se escurría me llegaba hasta el sobaco.

Después he guardado la ensalada en la nevera. Es justo la hora en la que él termina de trabajar. Antes venía por aquí y almorzaba antes de irse a su casa. He sentido que no me importa, así ya tengo la cena…

Ah,  a saber por qué se me ha ocurrido este título para el post...

6 comentarios:

  1. jajaja... jajaja

    (me parto)... -espero que no en más de dos trozos, para poder recomponerme fácilmente-

    Muy práctico eso de la cena. Jajaja. Y quien no se consuela... es porque no quiere.

    Por cierto... que cierto eso del agua brazo abajo cuando toca poner el utensilio recién fregado en el estante superior del escurreplatos. Jajaja... igual a partir de cosas así se puede innovar ahorrando recursos -agua, en ese caso- Se friegan los platos... y se ducha uno -u otra-. Al menos el sobaco -como bien dices-

    Para terminar... canela. En el café... me gusta.

    Jajaja... jajaja... no dejo de pensar en el lado práctico de las cosas. Jajaja.

    (con perdón)

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  2. cuando uno todavía cuenta con la otra persona, cuyo itirenario conoce, puede estar intuyendo el mismo durante mucho tiempo, aún cuando el otro viva una vida ya muy diferente... es una forma de "compañía", engañosa, pero consoladora... hasta que se pasan los efectos... gracias a dios!

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  3. así me gusta, que seas práctica.

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  4. Pues muy bien, para la cena y sin acordarse de nada más,jajaja. Buen ejemplo, me alegra leerte así de bien, las vacaciones causan buen efecto verdad? Un abrazo.

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  5. Es normal que sigas recordando todas esas cosas, somos animales de rutinas y la mente nos juega esas malas pasadas pero me ha encantado eso que dices al final "he sentido que no me importa...", es un buen comienzo. un besazo

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  6. Hola Glora!!
    Volví y con aires renovados.
    Los recuerdos son buenos, sobre todo si al final le sacas lo positivo. También yo me vine llena de ellos y con cierta melancolia.
    Un besazo

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