16 jul. 2007

Ropavieja para decirles "te quiero"


Todavía tengo los ojos llorosos de cortar daditos de cebolla para decirle a mi hija cuánto la quiero.

Lo aprendí de mi madre… y ella de la suya… y mi hija de mí…

Todas nosotras hemos aprendido a decirlo cocinando y ofreciendo comidas favoritas, por eso, supongo, me ha traído esta mañana a la cama un café, para decirme que me quiere, a pesar de que, según ella, es lo que menos le gusta hacer.

Todo esto guarda relación con la muerte de dos muchachos de su edad, ayer, en un accidente de tráfico.

-Mamá, no puedo creer que no vaya a volver a verlos..., me dice.

-Así es la vida mi niña…, le contesto.

Mi hija ha sido consciente de que la muerte puede llegar en cualquier momento…

Para mi, como diría Benedetti, hace tiempo que la muerte no es la muerte de los otros...

Por eso, hoy tengo para todas y todos un buen plato de ropavieja.

13 comentarios:

  1. Buen provecho y mejor digestión Glora. Me gusta la "ropa vieja"... sí.



    La muerte... siempre con nosotros y entre nosotros. No hay más... ni menos.

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  2. recibo tu plato con ganas de compartir lo bueno y con apetito de sonrisas. la muerte es muy jodida, nos pilla cuando menos lo esperamos, pero también nos avisa para que vivamos el presente disfrutando. gracias por tu comida, muchas gracias.

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  3. ya va ya vaaa, tienes una hija que cocina, qué edad tiene?

    Y ahora si... la muerte esta presente en cada movimiento...
    Beso grande.

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  4. ué lindo Glora. Qué dulce manera de hablar de la muerte y del amor, dos de las claves más importantes de la vida.

    Me provoca añoranza esa culinaria forma de decir "te quiero" que has descrito porque mi madre también me lo hacía. Y lo hacía, justamente, con un plato de ropavieja o de rancho... La echo de menos (a mi madre) ahora que te leo.

    Dale un abrazo a tu hija de mi parte... para nada, para acompañarla simplemente, porque sí, porque la muerte -que forma parte de la vida- llega en cualquier momento y sólo así se tiene consciencia de ella.

    Y otro abrazo para ti, por ser tan maravillosa cocinera...

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  5. Se ve exquisito el plato.

    El otro día leí que la muerte está tan segura de vencernos que nos da toda una vida de ventaja.

    Lo que no considero justo es que a veces la muerte sea caprichosa y se lleve mas pronto que tarde a personas en plena juventud.

    Un abrazo
    Nerim

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  6. Que compartas esa comida con tu hija y muchas cosas buenas juntas.Un abrazo.

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  7. Ayer pasé (por casualidad) delante de los dos tanatorios. Pude ver la cara de la gente, que no distanciará de la de tu hija, y de la de cualquiera que conozca la noticia.
    Un abrazo y felicidades por educar así a tu hija...

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  8. Un post muy tierno, lleno de cariño pero hablando con sumo cuidado y sensibilidad de la muerte y del amor.

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  9. Conmovedor cualquier detalle nos sirve para decir te quiero, a veces no hacen falta las palabras, te invito a mi blog, relatos breves.

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  10. Que pena que no coma carne.

    Saludos

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  11. Tenemos que saborear cada día, cada momento, cada segundo... y si algún día tenemos que irnos, que sea con una olla llenita de ropa vieja para recordar quienes fuimos y cuánto nos quisieron.

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  12. Gracias por compartir este platillo de "ropa vieja", Glora. Se nos olvida, demasiado a menudo, decir "te quiero", y decirlo de eta manera es bien guapo. Me has llevado a "Como agua para chocolate".

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  13. Gracias por tus felicitaciones Glora....
    Acabo de leertu post y bueno...como es la vida, el mismo día que yo me sentía plena, tu hija sufría esa pérdida.
    Un abrazo para tí y otro para tu niña.

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