20 abr. 2007

Jornada de huelga

Se levantó más tarde que de costumbre.
Caminó desnuda por el pasillo hasta la cocina.
Tomó café con clavo, canela y azúcar moreno.
Bebió agua,
puso de comer a la perra
y regó la planta del salón.
Salió a la terraza.
El aire olía a algas y sal.
Fue al baño…
Abrió la ventana de su habitación.
Cambió las sábanas usadas por otras del color de su piel.
Perfumó la almohada.
Dejó encima de la mesilla de noche la crema antiarrugas,
el aceite de rosa mosqueta,
el body milk ,
el espejito,
las pinzas y... el K-Y® .
Se metió en la ducha.
El agua tibia le llegó,
poco a poco,
despacito,
suavemente,
a todos los rincones.
Se enjabonó el triangulito de pelo.
Sus manos volvían ahí,
una y otra vez,
en busca de espuma que llevar a otras partes del cuerpo.
Se secó el cabello
y envolvió su cuerpo en una toalla.
Se recostó en la cama.
Permaneció allí, quieta,
escuchando los latidos de su corazón.
Mezcló un poco de rosa mosqueta con body milk
y empezó a untarse por los pies.
Otra vez, poco a poco,
despacito,
suavemente…
También usó el antiarrugas
y ... el lubricante íntimo.
Después se quedó dormida.
(Cuando despertó ya había acabado su jornada laboral)

6 comentarios:

  1. jejeje si es que está claro... hay que ir a la huelga! Besos

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  2. Me gusta tu forma de escribir, sí, es cierto, lo haces muy bien...
    Seguiré escudriñando tu blog, seguro que encuentro cosas interesantes.

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  3. Rafael:ja,ja,ja... yo voy a hacer lo mismo con el tuyo.

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  4. Yo quiero una jornada laboral así, la reivindico y si tengo que tener jornadas de huelgas así pues que me pongo manos a la obra!!

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  5. rosario dinamitera6/5/07 21:53

    que way!!!

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