2 dic. 2006

Mariposa

Esta mañana le pregunté a la tigresa de mi jefa por lo acuerdos adoptados en la última reunión. Me dijo: ¿y tú dónde estabas?, a lo que respondí: dormida, me quedé dormida...

Cuando hablaba el director me pareció ver un águila en su cara. Cerré los ojos y sacudí la cabeza. Poco después, al abrirlos, todos mis compañeros se habían convertido en animales. Vi a la gata de lengua, al galgo de química, al gorila de inglés... como pude, metí la mano en el bolso y saqué un espejo, me miré, era yo misma. Descansada dejé caer los hombros y algo extraño pasó: mis brazos no pesaban, ¡se habían convertido en alas, era una mariposa!, y volé desde allí a las flores del jardín... y después como era viernes, desde allí salí volando para mi sofá.